Autor:
Tiscornia, Sofía
Editorial:
Editores del Puerto
Año de edición:
2008
Páginas:
309
Existe un campo de hechos de violencia policial, en el que la muerte aparece como una cuestión normalizada, naturalizada.
La tragedia de Walter Bulacio fue “el caso” de violencia policial. Un joven estudiante aprendido en una razia durante un recital de rock, llevado a una comisaría, golpeado, torturado y muerto por la policía. Esas circunstancias –así narradas– fueron y son aún, relato y memoria social. Como tales se convirtieron en acción política, que a su vez, se enfrentó con la muralla indolente de la justicia nacional.
La obra analiza no sólo la violencia policial como categoría interpretativa (la fuerza instituida y simbólicamente legítima a la que se impugnan “excesos”, “abusos” y “brutalidad”), sino como aquella zona opaca que la circunscribe, la normaliza y la hace posible.
Introducción: De cuál es la tesis que queremos demostrar y por qué recurrimos a un famoso caso judicial. De cómo se armó este trabajo. Primera parte: I. El poder de policía y sus umbrales. 1. De cómo se hizo una redada en un recital de rock. La razia, los bandos y los Edictos de policía. 2. De cómo los tribunales se van apropiando del conflicto ocurrido y de cómo en la calle lo van interpretando, mientras se organiza un movimiento social de demanda de justicia. 3. De cómo unas Órdenes del Día policiales fueron inscribiendo una cartografía rigurosa. 4. De cómo se puede estar afuera de la ley, perteneciendo a ella. El Memorándum Secreto 40 y el “sistema paralelo”. 5. De lo que sucede cuando se celebran las ordalías y hay que prestar juramento público. II. Laberintos de papel. El poder burocrático. 1. De cómo eran los procedimientos para la investigación oficial de crímenes y delitos. De lo que me contaron lo que vi y de lo que leí en antiguos códigos. 2. De cómo las costumbres tribunalicias sujetaban con firmeza los expedientes y de cómo el activismo antirrepresivo pudo liberarlos, recurriendo en el Palacio a la Corte Suprema. 3. Discusiones doctrinarias. Entre la erudición y la chicana. 4. Acerca del particular suceder del tempo judicial. Arcaísmos y costumbres cortesanas. Segunda parte: III. El activismo de derechos humanos y el Estado. 1. De cómo se aliaron clanes pequeños para presentar argumentos en otros tribunales de justicia. CELS y CORREPI, y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. 2. De cómo son los procedimientos para administrar justicia en el tribunal regional de derechos humanos. IV. Discutir los umbrales del poder policial. 1. De cómo se puede intentar construir consensos parciales y de cómo pueden ser rápidamente barridos cuando el discurso de la inseguridad es imperio. 2. Las reuniones para una “solución amistosa”. 3. La “inseguridad”. V. El activismo internacional de los derechos humanos. 1. Sobre la “obra” que el activismo internacional de los derechos humanos estaba escribiendo para fijar límites al poder de policía. 2. La ceremonia del juicio. Las bambalinas y la celebración del rito. Conclusiones: Un clan pequeño ante la Corte IDH. La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y los límites al poder de policía. Bibliografía. Anexo documental.